Psic.Carlos Medina

Tu cerebro está lesionado.

“¡Exploté y dije cosas horribles!”

 

Después de trabajar con cientos de dueños de PyME, he notado un patrón que se repite: No llegan a consulta cuando las ventas bajan o cuando pierden un cliente importante. La mayoría llegan cuando explotan. Cuando gritan en una reunión que “normalmente” habrían manejado con calma. Cuando ya no se reconocen a sí mismos. Y me dicen exactamente lo mismo: “Yo no soy así”. El problema suele ser que llegaron años tarde después de aguantar miles de situaciones que llevaron su mente al borde. 

 

Nadie les enseñó que dirigir una PyME requiere casi el mismo tipo de entrenamiento mental que un atleta olímpico. Me encantan los paralelismos. Creo que son una forma poderosa de entender lo que nos pasa y de explicar conceptos. Por eso hoy quiero compartirte 5 cosas que los atletas hacen religiosamente y que tú, como dueño de PyME, probablemente podrías usar para tu beneficio. No para motivarte. Para que entiendas por qué te sientes al límite aunque técnicamente “todo vaya bien”.

 

Los atletas de élite y los dueños de PyME tienen muchas cosas en común: 

  • Ambos compiten bajo presión extrema. 
  • Ambos toman miles de decisiones.
  • Ambos cargan la responsabilidad de un equipo. 

 

Pero hay una diferencia entre tú y el atleta: el atleta tiene todo un sistema diseñado para sostener su rendimiento. Tú estás improvisando sobre la marcha. 

 

Para que entiendas por qué te sientes agotado aunque trabajes el doble que antes. 

 

  1. LOS ATLETAS TIENEN ENTRENAMIENTO INVISIBLE.

El atleta: Entrena 6 horas en privado antes de competir 90 minutos en público. Trabaja su técnica, su velocidad, su respiración. Nadie lo ve. Pero sin eso, no gana. 

 

Tú como dueño de PyME: Tomas 50 decisiones diarias sin ningún entrenamiento formal en toma de decisiones bajo presión. Manejas conflictos sin haber entrenado la regulación emocional. Diriges equipos y absorbes todos los problemas de cada empleado.

 

La lección:El atleta no “nace” con técnica. La entrena. Tú no vas a “despertar un día” pensando más claro. También necesitas entrenar tu mente. De forma estructurada. 



  1. LOS ATLETAS TRATAN SUS LESIONES.

El atleta: Se lesiona, para, hace rehabilitación con profesionales, y solo vuelve cuando está listo. Si ignora una lesión, su carrera termina.

 

Tú, como dueño de PyME, te “lesionas” mentalmente: ansiedad que no te deja dormir, explosiones con tu equipo, incapacidad para concentrarte. Y sigues. Sin parar. Sin tratamiento. Sin protocolo.

 

La lección: una lesión mental no tratada te cuesta decisiones que pueden significar mucho dinero. No es “aguantar más”. Es recuperarte para decidir mejor. El atleta lo entiende. ¿Tú cuándo vas a hacerlo?



  1. LOS ATLETAS TIENEN UN ENTRENADOR.

El atleta: Tiene a alguien que observa desde afuera y le dice: “Tu técnica está fallando aquí.” “Estás compensando con el brazo izquierdo porque el derecho está cansado.” Tiene un psicólogo deportivo que le pregunta: “¿Qué pensaste justo antes de fallar ese tiro?”

 

Tú, como dueño de PyME: tienes contador, abogado, asesor comercial y quizás algunos consultores. Pero, ¿quién te dice cuando tu mente está fallando? ¿Quién te ayuda a ver los patrones mentales que te están saboteando? ¿Quién entrena tu capacidad de pensar claro bajo presión?

 

La lección: Nadie gana solo. Ni siquiera los genios, hasta Steve Jobs tenía su Andy Grove. Los atletas de élite tienen equipos enteros cuidando su rendimiento mental. Tú estás compitiendo sin ese soporte con ese cerebro a tope. Y se nota. 



  1. LOS ATLETAS PRIORIZAN LA RECUPERACIÓN.

El atleta: sabe que el descanso, la nutrición y la recuperación activa NO son lujos. Son parte del entrenamiento. Sin recuperación, el rendimiento cae. Simple. 

 

Tú, como dueño de PyME, duermes 5 horas. Comes frente a la computadora. Tomas y tomas cafe. Tu idea de “descanso” es seguir trabajando en casa desde tu celular, con la tele encendida sin verla. Y te preguntas por qué ya no piensas tan rápido como antes.

 

La lección: Tu cerebro no es una máquina que funciona 24/7. Necesita recuperación activa para tomar decisiones de alto valor. Los empresarios que ignoran esto pagan con burnout y un cerebro que toma malas decisiones.



  1. LOS ATLETAS ENTRENAN LA RESILIENCIA ANTES DE NECESITARLA.

El atleta: entrena específicamente para el último cuarto del partido. Para cuando el cuerpo dice “ya no puedo”, pero el juego sigue. Simula presión. Practica sostener claridad mental cuando la situación es complicada.

 

Tú como dueño de PyME: esperas que la resiliencia “aparezca” cuando el cliente más grande se va. Cuando un empleado clave renuncia. Cuando el banco dice “no”. Pero la resiliencia no aparece mágicamente. Se puede entrenar para que no estés tan vulnerable.

 

La lección: Las crisis van a llegar. Siempre. La pregunta no es si vas a tener presión. La pregunta es: ¿estás entrenando tu capacidad de sostenerla sin colapsar?

 

Si llegaste hasta acá, probablemente reconociste algo: Estás compitiendo al nivel de un atleta de alto rendimiento… pero sin el sistema que los atletas usan para sostener ese rendimiento. 

 

No es tu culpa. Nadie te enseñó que dirigir una PyME requiere entrenamiento mental profesional. Pero ahora que lo sabes, tienes dos opciones:

 

  1. Seguir improvisando, esperando que “con más esfuerzo” sea suficiente mientras tu mente está a media máquina. 

 

  1. Empezar a entrenar tu mente como lo que eres: un atleta empresarial. Los mejores empresarios que conozco no tienen menos problemas que tú. Tienen un sistema para preparar su sistema nervioso para sostener la presión y mejorar su desempeño.

 

Psst… estás compitiendo todos los días. ¿Listo para comenzar a entrenar tu mente?