El precio oculto del estrés en los negocios
El 76% de los empresarios viven estresados
¡Hola!
El estrés es el acompañante silencioso de muchos dueños de negocios. A simple vista, parece manejable: tienes pensamientos catastrofistas, aprietas los dientes, pierdes un poco de sueño, y sigues adelante y porque asumes que así es como debe ser. Pero con el tiempo, empieza a pasar factura.
No solo afecta cómo te sientes; afecta también cómo trabajas, cómo decides y, lo más importante: el estrés te ayuda a avanzar o te estanca.
El impacto del estrés en números.
Según un estudio reciente de la American Psychological Association, el 76% de los empresarios reportan sentir estrés constante. De ese grupo, más del 50% afirma que el estrés afecta negativamente su productividad, y un 40% dice que afecta su capacidad de tomar decisiones claras. No te quiero estresar más, pero estos números son una malísima combinación en un mundo cada día más competitivo.
Ahora piensa en esto: ¿cuántas decisiones tomamos cada día como dueño de un negocio? Desde estrategias de crecimiento hasta problemas operativos del día a día, tu capacidad de decidir con claridad puede ser la diferencia entre avanzar o quedarse estancado.
El estrés prolongado no solo afecta tu mente; también afecta los resultados de tu negocio. Lo que el empresario no logra identificar es algo que para nosotros los psicólogos es obvio: El estrés sostenido va degradando las capacidades cognitivas.
¿Qué precio estás pagando?
El estrés tiene una forma peculiar e ingrata de cobrar su precio. Tal vez ya lo estés sintiendo:
- Falta de enfoque: Tu mente salta de una tarea a otra, pero no logras completar ninguna con la calidad que quisieras.
- Decisiones postergadas: Procrastinas porque tomar una decisión parece demasiado agotador.
- Energía limitada: Al final del día, te preguntas cómo puedes seguir funcionando a este ritmo.
Lo peor es que el estrés prolongado puede hacer que pierdas la pasión por lo que haces, dejando tu negocio en piloto automático.
Es cierto que heredamos una muy mala manera de ver el estrés de parte de los baby boomers; “así es esto, si no aguantas cierra tu negocio”. Frase clásica de un baby boomer que ya tenía un infarto, y vivía tomando más pastillas que Elvis para poder sostenerse sin colapsar.
Pero hay una buena noticia.
El estrés no tiene que ser un estado negativo permanentemente, si bien es parte de la vida del empresario, la idea es que los niveles sean “saludables”.
Cambiar cómo manejas tu energía mental va a transformar tanto tu bienestar personal como los resultados de tu negocio.
He visto cómo empresarios, que antes estaban atrapados en ciclos severos de estrés y dispersión, lograron recuperar el control de su empresa y el balance de su vida. Todo comenzó con algo simple: reconocer que necesitaban un cambio y estar dispuestos a pedir ayuda. Mientras sigas pensando “así es esto” no podrás salir de ese ciclo.
El primer paso es simple.
A veces estamos tan saturados que no podemos pensar en cómo estructurar las prioridades y vamos apagando fuegos, desgastados y al borde del colapso.
No necesitas resolver todo en un día, nadie lo ha hecho así. A veces, lo único que hace falta es hablar con alguien que entienda lo que estás pasando y pueda ayudarte a identificar lo que realmente importa.
¿Te gustaría explorar cómo el estrés está afectando tu vida y tu negocio? Escríbeme y cuéntame:
- ¿Qué áreas de tu negocio sientes que te detonan el estrés?
- ¿Qué es aquello que si desaparece, tu estrés disminuye?
El solo hecho de hacer esas preguntas te va a mover las neuronas.
Este puede ser el momento en que todo empiece a mejorar. Escríbeme para saludarte y platicamos sobre cómo podemos bajar tus niveles de estrés.
Abrazo.
Mtro. Charly Medina
Psicólogo de Empresarios.